Informe de posicionamiento SCMC· Junio 2025
La ecocardiografía es hoy la técnica de imagen de referencia en cardiología: no es invasiva, está disponible en prácticamente cualquier entorno asistencial y resulta clave tanto en el diagnóstico de patologías agudas —síndrome coronario agudo, disección aórtica, taponamiento cardíaco— como en el seguimiento de la enfermedad cardiovascular crónica.
Ese mismo valor clínico explica por qué su demanda no deja de crecer. Los datos son elocuentes: a nivel nacional, la tasa de ecocardiogramas por cada 1.000 habitantes-año ha pasado de 21 en 2022 a 38 en 2024. En nuestra comunidad, el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete ha registrado un incremento del 20% en ecocardiogramas a pacientes hospitalizados, y ha tenido que externalizar cerca de 2.000 estudios anuales en los últimos años, con un coste aproximado de 120.000 € solo en ese centro.
Medidas ya intentadas, sin éxito completo
Distintas iniciativas se han impulsado en nuestra comunidad para contener esta presión asistencial: estandarizar las indicaciones según criterios de uso apropiado, o externalizar parte de la actividad a centros concertados. Ninguna ha resuelto el problema de fondo, y la externalización, además, resulta poco eficiente: buena parte de esos estudios acaban repitiéndose en los propios hospitales públicos.
Una tercera vía: el técnico en ecocardiografía
En países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido o Portugal, buena parte de los estudios ecocardiográficos los realiza —bajo supervisión médica— un profesional no facultativo formado específicamente para ello: el cardiac sonographer o técnico cardiopulmonar. En el Reino Unido, por ejemplo, estos técnicos realizan ecocardiogramas en el 98% de los hospitales y los informan en el 88% de los casos.
En España esta figura no existe todavía como titulación oficial, aunque el propio Ministerio de Sanidad ya señaló en 2011 la conveniencia de normalizarla, recomendando una ratio de un técnico por cada dos cardiólogos en las unidades de imagen. La Sociedad Española de Cardiología, junto con la Universidad Francisco de Vitoria, ha desarrollado un Curso Universitario de Técnico en Ecocardiografía (Sonocardiografista) dirigido a profesionales de Enfermería o Técnicos Superiores en Imagen para el Diagnóstico.
La propuesta de la SCMC
La Sociedad Castellanomanchega de Cardiología plantea incorporar esta figura a los servicios de cardiología del SESCAM como la medida más eficiente para abordar el crecimiento sostenido de la demanda. La propuesta contempla:
- Crear el puesto de técnico en ecocardiografía como categoría específica en bolsas de empleo y ofertas públicas.
- Exigir como requisito de acceso el título de Graduado en Enfermería o de Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico.
- Requerir la superación del Curso Universitario de Técnico en Ecocardiografía (Sonocardiografista), explorando además acuerdos con la UCLM y la UAH para ampliar la formación práctica en nuestra región.
- Reconocer, mediante una vía de exención con logbook y aval del jefe de unidad, a quienes ya vienen desempeñando esta labor en el SESCAM con experiencia y formación acreditadas.
Se trata de una propuesta alineada con la tendencia europea y con las recomendaciones ministeriales, que busca liberar tiempo facultativo para las tareas que exigen su cualificación específica, sin renunciar a la calidad ni a la seguridad del paciente.
Puede consultar el informe completo, con todos los datos, referencias bibliográficas y el detalle de la propuesta, en el siguiente documento:
